Tuesday, October 23, 2012

Oct 23/12 | The sad truth..

Rayma
- You have to have no shame to throw away you future for a blender!
- And for whom did you vote?
- For an amazing washer...


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Friday, October 19, 2012

Oct 19/12 | Sobre "La democracia chavista" y sus derivaciones


La sombra de lo que fue una democracia


PMBComentario: El título de este comentario lo tomo prestado del magnífico artículo de los Doctores Rubén Perina y Jaime Aparicio que fue publicado ayer en la edición digital de El Universal de Caracas (lo pueden leer a continuación de mi primer comentario post-electoral).

Mucho se ha escrito desde el 7 de octubre sobre lo que ocurrió en las 'elecciones' venezolanas. El día 11 participé en un panel en el Center for Strategic and International Studies en Washington, DC (CSIS) y traté de contribuir al tema poniendo el resultado en el correcto contexto histórico.  Concluí diciendo que las elecciones no fueron justas y por lo tanto tampoco libres (o vice versa que es exactamente lo mismo) y que lo que se consolidada en Venezuela es el populismo - ahora en su versión mas anti-democrática ergo autocrática. (Enlace al audio, mi intervención es a partir del minuto 30 - la sesión terminó con un muy animado periodo de preguntas y respuestas).

El modelo chavista, en contraste con la repartición de dinero que ocurría anteriormente (1958-1998), ha contado con muchísimo mas para repartir - por el vertiginoso aumento en el precio del petróleo - y ha utilizado la distribución caótica de esa riqueza fácil como mecanismo efectivo - y muy perverso - de premiar a unos y castigar a todos. Es difícil imaginar otro resultado cuando la gran mayoría de los venezolanos (unos que votaron por Chávez y otros por Capriles) creen que el único rol del estado es repartirles personalmente la riqueza que menos del .001% de la población produce. ¿Hasta cuando puede seguir esto? Decía yo en CSIS que aun con ingresos petroleros - producción - alicaídos, por culpa de la ineptitud y corrupción que definen hoy el manejo de Petróleos de Venezuela, la función puede continuar mientras los chinos - y me refiero al Gobierno de la República Popular China - no se cansen de financiar su exportaciones a Venezuela. Y afirmaba que era difícil imaginar que se cansarían de hacer eso considerando los 350 mil millones de barriles de petróleo, y mas, que Venezuela tiene in situ en el centro mismo del Hemisferio Occidental. Así pues, y para provocar, concluí que tanto el modelo de vida americano - con sus inmenso deficit fiscal, como el venezolano - con un deficit de todo, dependen hoy por hoy - irónicamente - del financiamiento de China. Vaya ironía!

El 'triunfo' de Chávez no es sino la confirmación de que una sociedad TOTALMENTE dependiente del estado puede actuar - voluntaria o involuntariamente - en contra de sus intereses a mediano y largo plazo. La necesidad y el temor, es decir las dádivas y las amenazas, se mezclan para condicionar un voto que termina siendo todo menos libre y es ademas infinitamente humillante No hay mejor indicación de esto que la falta absoluta de jolgorio en la calle. La 're-re-reelección' (como la tildan Perina y Aparicio) de un líder dizque popular tendría que necesariamente producir mucho mas que resignación y caras largas a los suyos. Una sociedad que ha sido convencida por unos y otros que su prosperidad depende de una maquinita de votación, es una sociedad que vive - y quizás muera - en esa fantasía. Ese costosísimo sistema electoral que James Earl Carter, uno de los mas infelices Presidentes de los EEUU,  alabó como 'el mejor del mundo', dio como resultado uno de los resultados menos democráticos del mundo. Gracias Jimmy por tu infinita, criminal y continua ingenuidad. 

Quienes felicitan a Venezuela por el gran día que tuvo su democracia o bien no conocen a Venezuela, o no saben que es democracia o, mas triste aun, no entienden que es un día. Lamentablemente esas congratulaciones externas - en algunos casos de bocas sorprendentes como las de los gobiernos democráticos de Chile o España - han tenido su corolario en declaraciones insólitas de voceros de la oposición que se atreven a decir que las elecciones fueron 'libres pero no justas'. A estos últimos no les ha caído en gracia mi contribución vía Twitter que dice que eso es como decir que 'la Señorita es virgen y pxxa.' O se es una cosa o la otra, las dos son incompatibles. Además de el artículo citado al comienzo, los invito a ver este breve vídeo donde el Embajador de Panamá ante la OEA, Guillermo Cochez, da una lección a sus pares - y a esos mismos voceros de la Mesa de la Unidad en Caracas - sobre lo que constituye un proceso electoral democrático.  

Finalmente me gustaría decir algo sobre el candidato 'perdedor' y sobre el 'ganador' de esta insólita elección.  

Henrique Capriles hizo, sin duda alguna, una campaña admirable en lo físico y en lo emotivo. No todos creíamos al principio, cuando registró su candidatura ante el CNE, que podría entusiasmar con un discurso que dejaba mucho que desear. Pero cambió el tono, aceleró el paso y llegó al día de las elecciones considerado por muchos como un válido y valeroso contendor. Esa era su tarea principal, cumplió.  El éxito de su campaña se puede medir en el 81.4% de participación que hubo en estas elecciones. Esta es una participación que rebasó la que estimaban las empresas encuestadoras, inclusive aquellas que acertaron el resultado. Henrique Capriles definitivamente movió el piso político de Venezuela y forzó al régimen a valerse - ilegal e ilegítimamente - de TODOS los recursos e instituciones del estado para lograr un resultado mucho mas estrecho que el que hace solo unos meses pregonaban por el mundo. Son infinitos ya los testimonios de como se violentó la libertad y la voluntad de los electores y por tanto la transparencia de las elecciones. Es responsabilidad de Henrique Capriles, mas allá de su deseo de reelegirse como Gobernador del Estado Miranda, documentar estos abusos y hablar de ellos sin tapujo. Defender la vía electoral y pelear airadamente por condiciones justas para las elecciones son la misma cosa. Intentar callar a quienes denunciamos los abusos porque contribuimos a desalentar a los votantes en futuras contiendas es un absurdo con costos a la vista. Los venezolanos quizá han reducido sus exigencia y expectativa democrática al mero acto de votar pero tampoco hay que esconderle a ellos la triste realidad de como un régimen manipulador y canalla ha utilizado el dinero de todos para forjar una falsa - y quizás precaria - mayoría.

Y termino con una breve reflexión sobre - y para - Hugo Chávez. Sin saber aun cual es la verdadera naturaleza y prognosis de la dolencia física que lo obligó a viajar una y otra vez a Cuba, en compañía de innumerables familiares, colaboradores (y guardaespaldas), lo que si tengo muy claro es que si alguien sabe perfectamente que ocurrió en estas elecciones es Hugo Rafael Chávez Frías.  El sabe SIN LUGAR A DUDAS cuáles recursos del estado usó ilegalmente, qué amenazas se impartieron por orden suya, cuáles son las posibilidades ciertas de cumplir con múltiples promesas hechas, cuánto dinero queda en las arcas, cuánta deuda se contrajo en el esfuerzo, y qué mas le debe ahora a sus aliados y complices preferidos. Un hombre que exhibe a diario todas las características de ser un narcisista paranoico, debe estar profundamente consciente de que su popularidad no es tal y por tanto mucho mas paranoico e inoperante que de costumbre. Triste futuro se compró Venezuela en estas elecciones. Caras les saldrán las trampas al tramposo pero lamentablemente también a quienes votaron por el - por las buenas y por las malas - y a quienes no lo hicimos por la razón que sea. PMB 

NOTA: los invito a seguirme via Twitter: https://twitter.com/pburelli

Articulo de opinión:

http://www.eluniversal.com/opinion/121018/la-democracia-chavista

La democracia chavista

Por Rubén M. Perina y Jaime Aparicio

Luego  de la reciente re-re-elección del presidente Chávez,  cabe preguntarse si  Venezuela es hoy una  república democrática.

Con la firma de la Carta Democrática Interamericana en  2001, los Estados miembros de la OEA (incluyendo Venezuela), identificaron los principios, instituciones, valores y prácticas que constituyen una democracia representativa y se comprometieron a cumplirlos.  La constituyen, entre otros, la libertad de expresión y de prensa; elecciones periódicas, libres y justas; la alternancia en el poder; la transparencia y la ética en gobierno; la equidad social; el respecto por la diversidad y las minorías, a los derechos humanos y al Estado de derecho; la separación e independencia  entre poderes del Estado para limitar la concentración y el abuso del poder. ¿Tienen vigencia hoy estos componentes de la democracia en Venezuela?

Como inspirado por Gramsci, Hugo Chávez llega al poder por medios distintos a los del marxismo clásico,  para  instaurar  su  revolución socialista.  Para ello, se vale de uno de los instrumentos más importantes de la democracia: las elecciones. Una vez electo en 1998, logra la reforma constitucional y pasa a controlar todas las instituciones y los cuantiosos recurso del Estado, provenientes de la mayor bonanza petrolera de la historia venezolana. Con el control personal, absoluto y discrecional de los mismos construye su mayoría electoral con elecciones periódicas que lo entronizan por catorce años más, los próximos seis.

Chávez ejerce su hegemonía mediante la fusión de su figura personal con la del gobierno y de éste con el Estado.  Es el padre de los desposeídos y de la nueva burguesía. Es el "máximo líder de la revolución", su Mao, su  Duce, su Perón. Se conecta genética y casi religiosamente con ese 55% que lo vota,  porque se siente empoderado y recibe beneficios concretos través del sistema caritativo de las llamadas  misiones de asistencia social. Con ellas promueve la equidad y la inclusión social y su socialismo del siglo XXI, y consigue, según la Cepal, reducir la pobreza del 49% de la población al 26%. El sistema incluye prebendas, subvenciones y donaciones, y se promociona con  símbolos, slogans y propaganda oficial. A cambio de esa generosidad, su pueblo 55%  lo idolatra  y se moviliza para apoyarlo políticamente.

Pero los éxitos electorales y sociales de su gobierno se ven empañados por la vigencia de un  régimen político que se puede caracterizar como personalista, paternalista/clientelista que genera ciudadanos cautivos y Estado-dependientes.  El régimen se sostiene y renueva gracias a un ventajismo alevoso en los procesos electorales,  que hace innecesario  el fraude el día de los comicios. Para ello usa y abusa de los recursos del Estado con los que financia (sin rendir cuentas) su  campaña electoral; utiliza las fuerzas armadas para la movilización y transporte del votante; intimida familias beneficiarias de las misiones  y funcionarios de ministerios y empresas del Estado con el mensaje de que perderán  sus beneficios y trabajos si no votan o si lo hacen  por el opositor; y controla abusivamente la mayoría de los medios (la televisión, la radio y la prensa escrita). Así, el proceso deja de ser justo y equitativo, como lo demandan los estándares interamericanos.

La otra mitad del  país, la minoría que logró el 45% de los votos (más de seis millones nada menos),  percibe que este sistema en realidad perpetúa las condiciones que pretende subsanar, y condena a gran parte de ese 55% al asistencialismo, a pésimos servicios de sanidad, educación, transporte y vialidad, seguridad, electricidad y otros, y a seguir sufriendo la corrupción, la inseguridad, la escasez y la inflación. Para esa mitad de venezolanos, y para observadores internacionales, Chávez no ha cumplido con el compromiso de gobernar en el marco de los principios, instituciones, valores y prácticas democráticas acordados en la Carta Democrática.  De hecho, el presidente no parece interesado en cumplir con los requisitos de la gobernanza democrática,  excepto por la realización de elecciones, ni en respetar a ese 45% de ciudadanos, a cuyos líderes los descalifica como "los escuálidos" neoliberales.

Ni Chávez ni sus seguidores parecen entender que democracia no es sólo elecciones, sino que requiere que se gobierne democráticamente también. O sea,  el principal desafío de su nuevo gobierno es combinar lo conseguido en equidad e inclusión social con el respeto a las instituciones, valores y prácticas de la democracia representativa, tal como se comprometieron todos los países del hemisferio en la Carta Democrática. De lo contrario, Venezuela seguirá siendo una democracia chavista: autoritaria, personalista, paternalista/clientelista y limitada, lejos de ser una verdadera república democrática.

Jaime Aparicio es consultor internacional, y expresidente del Comité Jurídico Interamericano.

apariciojaime@hotmail.com

Rubén M. Perina es profesor de la Universidad de Georgetown y exfuncionario de OEA.

perinar@georgetown.edu


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Thursday, October 04, 2012

Oct 04/12 | On the Presidential Elections in Venezuela



¿Presidente Electo Capriles Radonski? Faltan 3 dias!


Venezuela: Es muy factible el triunfo de Capriles Radonski!

Pedro Mario Burelli Briceño

En estas últimas dos décadas Venezuela ha tenido elecciones ‘cruciales’ o de esas que tildamos de ‘las mas importantes de la historia democrática del país’. La elección presidencial del 7 de octubre es ambas cosas y quizá más. La degradación institucional, material y moral que ha sufrido el país en las últimas décadas, y sobre todo a partir del 2002, definen el inmenso reto que tendría por delante la oposición si gana, como ahora es factible, o sería el punto de partida para un declive aun más brusco y calamitoso si prevalece el oficialismo.

En un trabajo anterior titulado ‘Venezuela: Cambio Brusco de Circunstancias’, ya apostábamos a lo que hoy muchos ven y presienten. Ha continuado la cadena de errores del cada vez más errático Hugo Chávez mientras que Henrique Capriles Radonski ha hecho una campaña impecable - en muchos sentidos admirable.

Esto nos sitúa en la antesala de la elección más reñida que hemos tenido en décadas y ciertamente una que definirá si Venezuela entra en una fase de espinosa recuperación o se precipita por un barranco de profundidad desconocida. Es al borde de este barranco, a solo tres días de la elección, que escribimos estas líneas.

Escenarios electorales

La misteriosa dolencia física de Hugo Chávez,  sumado a sus trastornos emocionales de siempre, han condicionado su bizarra campaña política donde los insultos, las amenazas (a suyos y a nuestros) y el uso dispendioso – e ilegal - de recursos del estado, delatan un nerviosismo que no habíamos visto desde el 2002-04. No es la actitud típica de quien va en la delantera y busca ampliar su margen, sino de quien sabe bien que no le dan los números y busca socavar el terreno electoral – e inclusive la paz - sin entender que son el sostén de su alicaída legitimidad.

Insistir en la reelección en condiciones menos que óptimas debe haber sido un coctel de narcisismo y paranoia mas una falta evidente de una mejor opción para su entorno más íntimo de socios, cómplices y familiares. Hoy se siente el desaire entre sus seguidores y sobretodo el menguado compromiso de quienes presienten que han amalgamado su destino al de un moribundo físico y político.

Los escenarios electorales que consideraremos están derivados de las más recientes encuestas y reflejan las tendencias que en ellas se perciben:

1. Chávez se impone por 2% o menos sobre Capriles Radonski
2. Capriles Radonski se impone por 2% o menos sobre Chávez
3. Capriles Radonski se impone por mas de 6% sobre Chávez

Dejamos fuera dos escenarios que creemos son ya irrelevantes. Son estos: un triunfo holgado de Chávez y una suspensión súbita de las elecciones.

Explorando los escenarios donde el triunfo/derrota es por escaso margen

Los dos primeros escenarios son reflejo de lo que varias firmas encuestadoras definen como un empate técnico, diferencias que están dentro del margen de error de los sondeos. Ambos están preñados del riesgo de violencia si el lado perdedor opta por no legitimar el triunfo de su contrincante por tan exiguo margen.

Parecería que el oficialismo ha comenzado a considerar estos dos escenarios y mientras le dedican mucho tiempo a crear la matriz según la cual la ‘oposición se prepara para desconocer el triunfo de Chávez’, tras bambalinas comienzan a imaginar lo que implica el desbordamiento de la violencia para un gobierno que al final tendría la necesidad imperiosa de contenerla y sofocarla. Presumimos que hoy entenderán mucho mejor aquello de que “quien siembra vientos cosecha tempestades”.

Por supuesto que Hugo Chávez podría ganar por un margen pequeño, pero es muy factible que la mayoría del país atribuya ese margen al ventajismo oficial y fraude procesal que resulta del cúmulo de artilugios y trampas que han viciado mucho del transcurrir pre-votación. Esto no es un problema atribuible a los ciudadanos, o a la oposición, sino a los tramposos. La ilegitimación a priori de uno de los resultados factibles es consecuencia directa de atropellos que se denunciaron sin que hubiese rectificación alguna.

Podemos aseverar que el gobierno y el árbitro electoral minaron – conciente o inconcientemente - la legitimidad de lo que ahora parece ser el mejor escenario para el oficialismo, una victoria muy ajustada de Hugo Chávez sobre un Henrique Capriles Radonski que parece tener todo a su favor en este final de campaña. Un Hugo Chávez vencedor tendría que remontar con tino pero sin garantía de éxito, una inmensa montaña de incredulidad.

Un triunfo por poco margen para Capriles Radonski tendría una lectura muy distinta. Sería una derrota política gigantesca para quienes pregonaban hasta hace días que ganarían por 20%. En la política termina uno juzgado contra las expectativas que uno mismo genera. No sería un triunfo por 2%, sino un vuelco de 22% que sería penoso explicar aun para un régimen charlatán. La comparación con aquello de David versus Goliat sería muy apta. Sin embargo, considerando los inmensos costos de perder el poder sería este un resultado muy difícil de digerir por parte del gobierno y sus más arduos seguidores locales y aliados externos.

Lo que pudiera validar y blindar una victoria por estrecho margen del candidato unitario es el aparataje que se ha montado para limitar el margen de maniobra del oficialismo y sus tentáculos dentro del Consejo Nacional Electoral (CNE). La defensa del voto ha sido un aspecto crucial del esfuerzo opositor y es el complemento justo – e indispensable - al esfuerzo titánico de Henrique Capriles Radonski. Habiendo remontado una brecha importante en las encuestas todo descansará el domingo en minimizar aquellas cosas con las cuales el oficialismo contaba para abultar lo que una vez creyó sería una victoria segura.

En cualquiera de estos dos escenarios Henrique Capriles Radonski, con su credibilidad y estatura política acrecentada por la forma que compitió y asumió el reto de representar la voluntad unitaria de la oposición política al régimen, jugará un rol crucial. De cómo aborda Capriles Radonski un resultado donde pierde o gana por escaso margen depende la respuesta de sus seguidores y de muchos gobiernos y personalidades influyentes en el mundo.

Si bien la rabia, el miedo y la frustración se pueden desbordar, Capriles Radonski tiene que ganar ganando o ‘ganar’ aun si tiene que reconocer una estrecha derrota. Si no ha caído en una sola trampa o tentación hasta ahora,  podemos asumir que tampoco lo hará en la noche larga del 7 y los días subsiguientes.

Si nos remitimos al pasado tendríamos que estar prestos para el mal perdedor (y mal ganador) que ha sido Hugo Chávez. La pataleta arrogante del militar golpista que no sabe competir, que desecha a su conveniencia las formas y prácticas democráticas. Es por esta diferencia abismal en el talante de los contrincantes que hay tanto nerviosismo en cuanto a estos dos primeros escenarios.

Ojalá mentes sensatas dentro del chavismo (han aparecido algunas a medida que la enfermedad de Chávez los obliga – in pectore, por ahora - a imaginar un futuro sin el cobijo de su popularidad o la confortable impunidad del poder), en la oposición y fuera de Venezuela contribuyan a aplacar los demonios que podrían dar al traste con lo que hasta la fecha ha sido, dentro de todo, un proceso civilizado y mucho menos violento de lo que algunos anticipábamos.

El escenario inesperado: Capriles Radonski gana por un cómodo margen (+6%)

Una sorpresiva y amplia victoria de Henrique Capriles Radonski parecía impensable hasta hace unos días. De repente se ha comprobado, y así lo mostraron las últimas encuestas, que el momentum está casi totalmente del lado de Capriles Radonski. Esa sensación de que la campaña y el candidato cuajan en el momento preciso tiene un reflejo innegable en la calle, o mejor dicho en las muchas calles que han servido de escenario para culminar un esfuerzo jamás visto por conectar con los venezolanos, por entender honestamente sus problemas y por cambiar el tono y los protagonistas de la política en el país.

Si bien no se puede traducir movilizaciones en votos seguros, tampoco se puede ignorar lo que hemos visto en pueblos chicos y en ciudades de todo tamaño, en zonas donde se presumía era dominante el chavismo y en áreas ya bajo control político opositor. Además, la espontaneidad sumada a la magnitud nos confirma que Capriles Radonski conectó, emocionó y muy posiblemente convirtió en suyos a muchos votantes que antes eran de su contrincante, o se mantenían tercos en ese limbo incoloro llamado Ni-Ni.

La economía del voto, es decir apostar al ganador, podría ampliar el margen una vez que Capriles Radonski irrumpe, no como cabeza de un gran movimiento de disidentes sino convertido en autentico líder de una alternativa de gobierno que los venezolanos no habían tenido desde que Henrique Salas-Romer fue derrotado en 1998 por Chávez.

La presencia de una alternativa viable es un fenómeno palpable y podría motivar adicionalmente un voto sorpresa (o castigo) de quienes concluyen que votando por Capriles Radonski se puede derrotar la intimidación y el chantaje bajo el cual hasta ahora habían acudido a votar, o peor aun, bajo el cual muchos funcionarios públicos, militares o simples beneficiarios de algún programa estatal viven el día a día. El ‘si votas por mi te doy casa, y de lo contrario no te doy ni agua’, y todas sus variantes, son una manera terriblemente primitiva de retener voluntades.

Para Capriles Radonski lo mas importante era llegar al día de las elecciones no con la certeza del triunfo, pero si con la percepción generalizada de que podría ganar. Y en efecto así – y quizá hasta un poco mejor - es que llega.

Una victoria amplia de Capriles Radonski posiblemente aplacaría de forma natural a los grupos de choque de una ‘revolución’ que se jacta de estar armada. De hecho un triunfo cómodo de Capriles Radonski podría desatar una reacción colectiva de alivio y jubilo similar a las que a la caída del Muro de Berlín, cuando el  fracaso del golpe contra Gorbachev, o cuando la repentina huida de un Marcos o un Fujimori. En todos esos casos la celebración ahogó la sed de venganza y los derrotados asumieron su condición con resignación y no con furia.

Quizá esto suene a cuento de hadas, pero no perdamos de vista que muchos de los grandes momentos de la historia vinieron precedidos por tensión, rumores y miedo. El discurso de Henrique Capriles Radonski claramente abonó el terreno para este bienvenido escenario de distensión. Muchas veces ha dicho que el único derrotado el 7-O será Hugo Chávez y el único despedido de PDVSA, caja grande y chica de la ‘revolución’,  será su presidente el también Ministro de Energía Rafael Ramírez. En días recientes, en el estado Bolívar, Capriles Radonski solicitó a los malandros que no voten por él, que voten por Chávez que es una buena opción para ellos. Mensajes todos muy efectivos por lo fácil que es comprenderlos.

Obviamente otros individuos dentro del régimen Chavista no se podrán dar el lujo de asumir que el pueblo o la justicia serán magnánimos con ellos, y por tanto no sería sorprendente, en los escenarios donde pierde la ‘revolución’, amanecer y descubrir que ya no están en Venezuela un grupo de funcionarios y militares que se saben particularmente vulnerables por lo extremo de sus fechorías o por lo vulgar de su fanatismo. Y quizás – por ahora – seria mejor tenerlos por fuera hasta que llegue el momento de llamarlos a rendir cuentas frente a una justicia remozada y confiable.

Habiendo explicado los tres escenarios cabría preguntar sobre las probabilidades que le asignamos a cada uno a solo días del 7-O. Aunque esto ya es mera especulación diríamos que hay 70% de probabilidad que nos encontremos entre el 1. y el 2. y un 30%, pero con tendencia creciente, que nos topemos para sorpresa de todos y jubilo de muchos - con el tercero.


Otras consideraciones

Varios temas merodean toda discusión sobre las elecciones y no podemos dejar de abordarlos. Lo haremos de forma escueta y hasta cierto punto abrupta pues darían para mucho más y lo que interesa aquí es enmarcar los macro escenarios electorales. En el trabajo de febrero se tocan muchos temas que definen la infinita complejidad del panorama post electoral, a ese trabajo nos remitimos para complementar este análisis mas puntual.

I. ¿Cual es la posibilidad de fraude?

El proceso electoral venezolano está totalmente taimado. Desde los informes de observación electoral de la OEA y la Unión Europea cuando las elecciones legislativas del 2005, se han documentado múltiples irregularidades en el proceso que van mucho mas allá del escrutinio el día de la elección. La oposición hasta ahora ha estado dispuesta a competir en elección tras elección sin exigir remedio definitivo a las muchas irregularidades plasmadas en dichos informes y otras de más reciente data.

Henrique Capriles Radonski optó por subirse al cuadrilátero a sabiendas que las reglas no eran justas y que el favoritismo de Presidente Chávez seria obsceno. Esto ha sido criticado por algunos en Venezuela y no les falta razón; sin embargo, ya a estas alturas del juego será Henrique Capriles Radonski el que determine como defiende su victoria y también como reclama si es derrotado con el tipo de trampa burda que se puede hacer el día mismo de una elección (intimidación de los votantes en los centros de votación o camino a ellos, saboteo de proceso de votación, intento de manipular el escrutinio).

Creemos firmemente que Capriles Radonski no ha puesto su vida a riesgo para luego claudicar ante la trampa. El y quienes lo han acompañado en su campaña saben donde está la voluntad del pueblo y como en su mayoría sus escuderos son jóvenes - dueños aguerridos del futuro de Venezuela - estamos seguros que ellos y millones de venezolanos de bando y bando - impedirán mas abuso de autoridad o un arrebato demostrable de votos.

III. ¿Que papel jugará la Fuerza Armada Nacional Bolivariana?

Demostrar que la FANB le es incondicional ha sido la principal obsesión del Teniente Coronel Chávez desde que llegó al poder. Hoy podemos concluir que las FANB están tan divididas que nadie puede arrogarse el mando efectivo. Eso no es bueno ni para Chávez ni para quienes aspiramos que, llegada la hora, la institución armada cumpla cabalmente su elemental papel de garante de la paz democrática.

Si bien hemos sido testigo de la politización extrema (vulgar y ridícula) de algunos altos oficiales de las FANB no es menos cierto que estos hombres y mujeres no son suicidas. Todos saben que una orden irracional no será obedecida en REDIs, ZODIs, ADIs, divisiones, brigadas, batallones, compañías y pelotones. Aunque es posible que en los próximos días sigamos oyendo bravuconadas los hombres y mujeres serviles a un hombre y no a algo superior serán los primeros en entender la fragilidad de su mando, lo endeble de su autoridad, lo precario de su circunstancia

Toda la oficialidad de las FANB, sin distingo de su preferencia política, tiene memorizado el siguiente artículo de la Constitución Bolivariana:

Artículo 25. Todo acto dictado en ejercicio del Poder Público que viole o menoscabe los derechos garantizados por esta Constitución y la ley es nulo, y los funcionarios públicos y funcionarias públicas que lo ordenen o ejecuten incurren en responsabilidad penal, civil y administrativa, según los casos, sin que les sirvan de excusa órdenes superiores.

Por todo esto nos atrevemos a vaticinar que la posición instintiva de las FANB en un momento de crisis será la parálisis reflexiva. Luego, ojalá que no demasiado tarde, tendrán que asumir  activamente la función esencial de ser garantes de la Constitución y las Leyes del único país al que en un momento juraron defender.

A modo de reflexión podemos agregar que no se recuperará fácilmente la institución armada si por complicidad o miedo o traición permite que se diluya su monopolio de la violencia. En todos los escenarios descritos contamos con el mismo comportamiento de los militares, aunque evidentemente algunos oficiales de las FANB se verán afectados de manera muy distinta según sea el escenario que se presente.

IV. ¿Que se puede esperar de la Comunidad Internacional?

Mientras en Venezuela existía una formidable pero desarticulada disidencia a un popular (o hábil y/o muy tramposo) Hugo Chávez era poco lo que podían hacer las naciones verdaderamente democráticas del mundo. Los gobiernos y los organismos internacionales se entienden preferentemente con gobiernos y en su defecto con quienes pueden llegar a serlo. Si los venezolanos no éramos capaces de construir una alternativa de gobierno esta nunca nos iba a venir de afuera.

Hoy tenemos una alternativa atractiva, forjada del esfuerzo, del sacrificio de muchos y que tiene su mandato legitimado por unas primarias inéditas donde participaron 3 millones de ciudadanos concientes del riesgo de quedar de nuevo marcados como opositores, por una campaña con sabor a epopeya y por unos sondeos que le dan posibilidades ciertas de alzarse con el triunfo.

Nunca una elección en Venezuela tuvo la potencial inherencia de, y el potencial impacto en, tantas naciones. Esto sin duda se debe al híper activismo internacional de un gobierno que ha buscado exportar a toda costa - y con dinero de sobra – una ‘revolución’ y un modelo anti-sistémico que aunque no ha funcionado si ha dado lugar a alianzas inéditas y la presencia importante de cubanos, rusos, chinos, iraníes, bielorrusos y otros en su territorio.  Esta presencia a su vez ha despertado sospecha de muchos países que buscan contener las acciones políticas y no tan políticas de estos mismos actores.

Este giro dramático en el panorama electoral hace que muchos países estén más pendiente que nunca de lo que ocurre en Venezuela. Bien porque desean ver un cambio o porque temen a un cambio. Lo que está claro es que robarse una elección el día de la votación cuando tantos están pendientes – aun cuando no haya formalmente la figura de observación electoral - será muy complejo y asumimos hoy que sería imposible.

No creemos que en primera instancia ningún país pueda afectar el resultado de las elecciones, pero está claro que algunos tomaran bandos en el caso de un resultado disputado. Tenemos entonces que tomar en cuenta que los intereses de algunos países o grupos de países pueden complicar aun más esos escenarios donde la tensión resultante pone a riesgo la paz en el país.

A la hora de la verdad serán los EEUU, China, Canadá, Brasil, Colombia, Cuba y quizá la Unión Europea los que tendrán mayor capacidad de evitar que la sangre llegue al río, que prevalezca la cordura y sobreviva – y se fortalezca - la democracia. Confiamos que llegada la hora estos gobiernos sabrán contribuir a contener los ánimos y facilitar el dialogo indispensable bajo todos y cada uno de los escenarios aquí descritos. Alguno de los países mencionados ha errado totalmente en su posicionamiento con los demócratas venezolanos. Pero como en las relaciones internacionales predomina el cinismo y el oportunismo  asumimos también que corregirán sus errores tarde pero seguro.

Conclusión

Cuando en febrero escribimos que percibíamos un cambio brusco de circunstancia, muchos opinaron que eran simples ilusiones producto de combinar ciertos datos y desechar la ‘inmensa popularidad y habilidad del Presidente Chávez”.

Decíamos entonces, “La encrucijada en la que nos encontramos es el resultado irreversible de mas de una década de ‘revolución’ caótica, de un monoteísmo político anacrónico y de circunstancias que fueron surgiendo de forma planificada y de manera fortuita.  Venezuela, país que por décadas fue exportador neto de practicas y aliento democrático, no deja de sorprender. A pocos pasos de perder la lucha por la libertad, se encuentra ante un camino lleno de tropiezos, pero colmado de oportunidades.”

Hoy podemos decir que lo que fundamentó ese análisis ha sido validado y Venezuela ha entrado en la fase de purga de una ‘revolución’ que bajo la bandera de la inclusión sustituyó la democracia y la convivencia por el conflicto permanente y el caudillismo enajenador.

Hoy los venezolanos parecen entender que el bienestar de unos no necesariamente implica el malestar de otros. También entienden, pues lo sufren a diario, que los delirios de grandeza de un hombre han cercenado las expectativas de crecimiento de todo un pueblo. Estos mensajes iban siempre a tomar tiempo en calar, pero también necesitaban de un líder que estuviese dispuesto a conciliar realidades con expectativas, que combinara principios con coraje y ganas de servir (y don de mando) con humildad.

Venezuela se haya de pie, expectante, nerviosa, ante su mas compleja encrucijada. Hay un camino y hay un barranco. Que Dios permita a los venezolanos reflexionar sobre esta obvia disyuntiva en las pocas horas que quedan para salvar lo que aun queda de lo que fue un gran país lleno de contradicciones pero también colmado de posibilidades.

4 de octubre de 2012  





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Oct 3/12 | This is how to nail a victory on the 7-O

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Leopoldo Lopez in effective - and hilarious - run down of
what election day will be like.


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